Jaime Avila
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Hanami

Siempre había pensado que los árboles de cerezo y su florecimiento en primavera era algo sobrevalorado y que era algo que apreciaba solamente un sector de fanáticos japoneses, similar al mundo de los cómics y videojuegos. Incluso cuando planeaba un viaje a Japón noté que mis fechas coincidían con la época de florecimiento de los Sakuras no le di mucha importancia.

Al llegar a Japón, principalmente en Kyoto, Osaka e Hiroshima se encontraban en le punto más alto del florecimiento de estos árboles, la época más alta del “Hanami” que se traduce literalmente como “apreciación de flores”. Ahí me di cuenta que, lejos de estar sobrevalorado, es algo que culturalmente está arraigado en los japoneses, inculcado desde el Taoísmo y el Budismo.

Como fotógrafo nunca me había sentido tan atraído a retratar o simplemente observar la naturaleza. Pienso que esta tradición es una de las muchas que bien deberíamos adoptar en occidente. La admiración es el punto máximo de respeto hacia la naturaleza y tenemos todavía un mundo por aprender en ese tema.